ESTE CURSO SEGUIMOS CON LAS TERTULIAS LITERARIAS

Estas son las lecturas que encontrarás en esta página:

-Stieg Larsson, Los hombres que no amaban a las mujeres (3 de diciembre)

Ignacio Martínez de Pisón, Dientes de leche (28 de enero)

Aravind Adiga, Tigre blanco (10 de marzo)

Ricardo Menéndez Salmón, El corrector (¡en mayo encuentro con el autor!)

Acércate a las entradas del curso 07/08 y ahí verás los libros del club de lectura del año pasado.

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(3 de diciembre 2008 )

STIEG LARSSON

LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES

Los hombres que no amaban a las mujeres

Los hombres que no amaban a las mujeres

Sobre el autor. Stieg Larsson

Era un periodista y reportero de guerra, especializado en los grupos de extrema derecha antidemocrática. Había fundado el proyecto antiviolencia “Stop the Racism” y más tarde se convirtió en fundador de la revista “Expo” comprometida en la lucha contra el racismo y en la que el 50% de sus reporteros trabaja sin cobrar. Uno de sus compañeros le define así: “Era un periodista muy preocupado y concienciado con los tres problemas que siempre generan conflicto en el mundo: las desigualdades de clase, de sexo y de raza”. Larsson murió con 50 años, cuando su primer libro se acababa de publicar y acababa de entregar al editor el tercer y definitivo volumen de una trilogía llamada Millennium.

Ahora llega a las librerías La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, la segunda entrega de la trilogía ‘Millenium’, con otra solapa que adelanta mucha intriga: “Las vidas de nuestros dos protagonistas parecen haberse separado por completo, pero entretanto… una muchacha, atada a una cama, soporta un día tras otro las horribles visitas de un ser despreciable y, sin decir palabra, sueña con una cerilla y un bidón de gasolina, con la forma de provocar el fuego que acabe con todo”.Más allá de la trama de cada libro, las obras de Larsson ‘esconden’ un enigma mayor. En la primera y última entrevista que le hicieron al autor antes de falllecer, publicada en 2004 en el número 18 de ‘Svensk Bokhandel’ con motivo de la salida de su primera novela, Larsson explicaba por qué ‘Millenium’ es especial: “No es hasta el tercer libro cuando se atan todos los cabos y se entiende lo que ha ocurrido. Los tres son historias autoconclusas. Pero hay algo más. En las novelas de detectives corrientes nunca aparecen las consecuencias de lo que ocurre en las historias del libro siguiente. En la mía sí”.

Quizás la imagen más certera que tenemos del propio Larsson es de hecho el protagonista de su obra, Mikael Blomkvist, periodista y editor de la revisa de militancia liberal Millennium.


Sobre los protagonistas

El protagonista, Mikael Blomkvist, es un periodista de investigación que sufre un mazazo sobre su credibilidad al principio de la novela. Es un personaje que pronto se gana nuestro afecto gracias a su perseverancia y su férrea ética, aunque tiene un cierto deje perfeccionista y algo arrogante que en ocasiones puede hacerle parecer un tanto antipático. Muchos lo consideran el alter-ego del autor, que efectivamente fue un periodista que investigó durante años las actividades de los grupos de extrema derecha de Suecia.

Lisbeth Salander es una joven de veintipocos que trabaja como investigadora privada. A pesar de su apariencia (chupa de cuero, piercings, etc.) y de su difícil carácter (muchos informes psicológicos la tachaban de retrasada), su inteligencia y eficiencia serán decisivas en la investigación de Mikael. Lisbeth tiene una personalidad compleja que tiene como resultado una gran reticencia a las relaciones sociales. Una carga que ha arrastrado toda su vida al ser ignorada, e incluso agredida, por gente de su entorno: compañeros de clase, policías, tutores…

Con ella, Larsson aprovecha para deslizar una crítica rabiosa al modo en que la sociedad sueca, aparentemente ordenada y tolerante, trata a aquellos que no parecen encajar en sus normas. Esa feroz crítica social parece ser el tema fundamental del libro, por encima incluso del misterio que indudablemente intrigará a sus lectores. Un ataque contra la violencia que sufren las mujeres, contra la doble moral, contra los abusos de poder de cualquier tipo (empresariales, familiares, etc.) y contra aquellos que pretenden ocultar esa realidad.

Sobre la trama

El territorio en que se mueven las pesquisas de Salander y Blomkvist, el lado oscuro de la modélica sociedad sueca, donde tienen lugar todas las abyecciones imaginables: violencia sexual, prostitución de menores, corrupción pública y privada, etcétera. Al enfrentarse a todos estos asuntos, Larsson, a través del quijotesco Blomkvist y la implacable Salander, ofrece un discurso moral explícito, que constituye, sin duda, una intención principal de su obra.

Entre otros elementos que constituyen la extensa novela está en primer plano el periodismo, y en este caso el periodismo económico, al que Larsson (o el narrador de la novela) ataca porque no se vale de los códigos deontológicos que han de regir en el ejercicio del periodismo; el periodista económico, dice el narrador, da por bueno lo que dicen los empresarios, sin someterlos a la presión inquisitorial a la que se somete, por ejemplo, a los políticos o a otros actores de la vida institucional, social o cultural. Por otra parte, está el mundo empresarial, en este caso un mundo empresarial en crisis descompuesto por la historia y por su propia parte en la historia. Y en tercer término están las relaciones humanas, de la que forma parte el maltrato, que es el eje central de la novela, y que es una cuestión que sangra en todo el mundo, también en Suecia, y de qué modo, y aquí mismo, como es obvio cada día.

Larsson representaría la justicia civilizada mientras que la implacable Salander sería la justicia natural, implacable con su teoría de que nadie es inocente del todo, sino que hay distintos grados de responsabilidad.

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(cambio de lengua y cambio de colores en el diseño -Flickr-)

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(28 de enero de 2009 -Sto. Tomás- )

IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN

DIENTES DE LECHE

El autor (procedencia de la imagen)

El autor en una presentación del libro (procedencia imagen: pinchar en ella)

Sobre el autor. Ignacio Mtnez de Pisón

Ignacio Martínez de Pisón nació en Zaragoza en 1960. Segundo hijo de un militar y con antepasados carlistas. Huérfano de padre desde los nueve años, vivió parte de su infancia en Logroño y el resto en Zaragoza, donde estudió con los jesuitas. Se licenció en Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza y en Filología Italiana en Barcelona, ciudad en la que reside desde 1982. Especialmente inclinado por la novela y la narración corta, ha escrito también guión cinematográfico y sus obras han sido adaptadas al cine (Carreteras secundarias en 1997 por Emilio Martínez Lázaro y nuevamente en 2003 por el realizador francés Manuel Poirier). Ha hecho adaptaciones para el teatro (El filo de unos ojos), ha escrito el guión de Las trece rosas con Emilio Martínez Lázaro por el que fue candidato a mejor guión original para los premios Goya, y ha escrito artículos de prensa, y crítica literaria en los suplementos literarios de Abc y El País.

Obras
El tesoro de los hermanos Bravo, 1996
El viaje americano, 1998
Una guerra africana, 2000 y 2008.
La ternura del dragón (Premio Casino de Mieres 1984)
Nuevo plano de la ciudad secreta (Premio Gonzalo Torrente Ballester de novela, 1992).
Enterrar a los muertos (sobre John Dos Passos, Premio Dulce Chacón de Narrativa Española)
María bonita (2001)
El tiempo de las mujeres (2003)
Alguien te observa en secreto (1985), cuentos
Antofagasta (1987), cuentos.
El fin de los buenos tiempos (1994), cuentos
Foto de familia (1998), cuentos.
Dientes de leche (2008), novela.
Carreteras secundarias(1996), novela.
Las palabras justas (2007), reportajes.
Dientes de leche (2008), novela.
Partes de guerra (2009), como antólogo.

Sobre la novela: Dientes de leche

La historia de una familia desde la Guerra Civil hasta los años ochenta. Nuestra historia. El italiano Raffaele Cameroni llega a España en 1937 para luchar como voluntario en el bando franquista, y pronto su amor por una guapa enfermera española le hace renunciar a volver a su país. A través de la historia de tres generaciones de la peculiar familia Cameroni seremos testigos de cómo el tiempo transforma a los seres queridos, borra las promesas y desentierra los secretos. En Dientes de leche la saga familiar convive con una singular crónica de medio siglo de la reciente historia española. A veces tierna y divertida, a veces dura y vibrante pero siempre conmovedora, es una novela que se disfruta con la emoción con que se comparten las cosas de casa.

(procedencia de la imagen)

(procedencia imagen: pinchar en ella)

Es verdad que Dientes de leche recrea algunos trámites de la Guerra Civil española, que hay también una recreación de la posguerra, de los años del desarrollismo, de la dictadura en sus horas finales, de la Transición hasta unos días antes del triunfo de los socialistas en 1982. También es verdad que el relato se articula ideológicamente en torno a la figura de un voluntario fascista, enrolado en las brigadas italianas, que lucha contra los republicanos. Pero no es otra novela más sobre la Guerra Civil. Dientes de leche es una novela distinta alrededor de un tema que a la postre apenas sirve de trasfondo histórico. En esta novela hay representados el antagonismo ideológico, la venganza personal, el sentido de la piedad, la búsqueda de los orígenes, el amor en su sentido más elemental e íntimo, la bondad y cierto clima de tiempo irrecuperable a pesar de todos los avatares de la vida y de la historia. La novela alcanza niveles muy altos de eficacia narrativa. Y sobre todo, de eficacia emocional. Desde el dibujo de los personajes, en especial el de Paquito (antológico), hasta el ensamblaje de los tiempos, de los espacios con las peripecias familiares.

En definitiva, la novela habla de algo que a todos nos compete, del amor y de la familia, de las afrentas y el perdón. De esas pequeñas cosas, aparentemente sin importancia, como los dientes de leche que algunos padres guardan, pero que son detalles que van formando parte de nuestra vida y a los que no queremos renunciar.

Algunas frases memorables del libro

Aparentemente se habían querido sólo porque sí, porque uno era el abuelo y el otro el nieto: el tipo de afectos firmes y duraderos que se establecen en el seno de la familia.
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Raffaele no era fascista en Italia. Tampoco antifascista, claro. Raffaele sólo era pobre, y sólo por sacar de la pobreza a su mujer y a su hija había aceptado marchar a hacer la guerra en un país extranjero. (…) Le gustaba pensar que, gracias al ejército, había abandonado un mundo hecho de palabras pequeñas (pan, barro, sudor) y lo había sustituido por el mundo de las grandes palabras: heroísmo, futuro, civilización.
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El rechazo a su figura había sido lo que finalmente había unido a los hijos. (…) Elisa pensaba que buena parte de la culpa de todo la tenía la militancia fascista de su suegro. Porque no había ideología o credo político que no se aplicara a las cosas pequeñas de la vida, y el fascismo envenenaba todo lo que tocaba.
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¡Alberto Cameroni!
(…)
Que se enamoró al menos de su nombre. Que esas dos palabras la sedujeron con la promesa de una vida superior y más intensa. Que su musicalidad extranjera le habló de mundos mejores pero accesibles y por primera vez sintió que podía ser rescatada de su ciudad, de su gente, de sí misma. (…) y ella estaba dispuesta acorrer cualquier riesgo con tal de cambiar de vida. O, por lo menos, con tal de probar otras vidas.

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Cuando se lo contó a Elisa, ésta pronunció una frase que Alberto no olvidaría jamás: Lo malo de las malas personas es que nos hacen peores.
dejo la “guía” para comentario. ¡A ver si soy capaz de hacerlo!

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(10 de marzo de 2009)

ARAVIND ADIGA

TIGRE BLANCO

Premio Booker 2008

El autor y la novela

Aravind Adiga es un joven periodista hindú de 34 años, ésta es su primera novela y con ella consiguió el pasado año el premio Man Booker en Gran Bretaña.

Actualmente reside en Bombay, India, y acaba de publicar una segunda novela Entre los asesinatos, así como una colección de cuentos.

Aravind AdigaEl autor pasó parte de su infancia en Australia, estudió en las universidades de Oxford en GB y de Columbia en EEUU. Ha trabajado como corresponsal de la revista Time y del diario Financial Times. Vive en Bombay y consiguió su premio a los 33 años. “Quería disgustar a todos, a la derecha y a la izquierda de esta nación. Mi novela no es moral ni busca mostrar mi visión política. Quería provocar y enfrentar al lector con una de las realidades de India”·

En la novela se cuenta el ascenso social de una persona que nace en la calle y acaba siendo un rico empresario autodidacta. “Es el peor país para ser pobre”, dice su autor. Coincide con el Premio Nobel de Literatura, de antepasados indios, V.S.Naipaul, cuando dice “Lo peor de India es realmente ver cómo es India”. Su protagonista, Balram Halwai, –que se apoda a sí mismo Tigre Blanco porque como le sucede a este animal, se da un único ejemplar en varias generaciones-, explica como pasó de la Oscuridad a la Luz. Nacido en una villa de India trabaja en una tienda de té. Machaca carbón y limpia mesas mientras maquina en su cabeza cómo salir de su “jaula” a orillas del Ganges. Se traslada a Delhi en donde es contratado como chófer de un hombre rico pero sin temple, que participa en la evasión de impuestos para su familia y en la corrupción de autoridades. Balram Halwai consigue cruzar el abismo que separa a los habitantes de La Oscuridad (los criados, los pobres, los sometidos) al mundo de las gentes de la Luz (los señores, los ricos). Claro que, “¿qué hombre de éxito no ha tenido que derramar un poco de sangre en su ascenso?…”

En estos días, cuando muchos se refieren a la India como un “milagro económico” que tiene un ritmo de desarrollo económico de casi 10% al año, y como la “mayor democracia del mundo”, Adiga pone en duda esas nociones. Dice: “Es importante presentar otros acordes disonantes entre las notas mayormente triunfalistas. Es importante darse cuenta de que grandes cantidades de personas no se están beneficiando del boom económico y que las tensiones sociales van en aumento”.

De la oscuridad

El libro es una serie de cartas de Balram Halwai a Wen Jiabao, el primer ministro de China, otro país descrito a menudo como un “milagro económico”, donde los extremos de gran riqueza y gran miseria presentan un contraste agudo. Durante siete noches, en un despacho de 14 metros cuadrados que es su nueva compañía, en la ciudad de Bangalore (la capital de alta tecnología de India), Balram asume la responsabilidad de educar al primer ministro chino sobre el “espíritu empresarial” antes de que este empiece una gira oficial al país.

Balram se considera a sí mismo el consumado empresario, pues salió de la pobreza de la aldea de Laxmangarh en el norte de India. En Balram, Adiga ha creado un personaje único e inolvidable: es por partes un filósofo, un hombre de negocios, un matón psicópata y capaz de ser increíblemente gracioso con un sentido agudo de la ironía.tigre_blanco_de_aravind_adiga1

La India que Balram presenta no es la de especias, espiritualidad y saris. Balram dice al primer ministro chino que no debe tocar el Ganges, un río supuestamente sagrado y muchas veces el destino de turistas estadounidenses: “¡No! Sr. Jiabao, le pido no meter el pie en el Ganges, a menos que quiere llenarse la boca de heces, paja, restos de cadáveres, carroña de búfalo y siete tipos de ácido industrial”.

Laxmangarh, donde Balram nació, está en el norte de India, en una región del Ganges que Balram describe como “la Oscuridad”. En esta región donde vive la mayoría de la población, las aguas negras corren por el pueblito y no hay acceso a agua potable. En esa región, a los niños los obligan a abandonar la escuela para cumplir largos años como sirvientes bajo contrato. El padre de Balram, un chofer de rickshaw (una especie de bicitaxi), muere de tuberculosis en un hospital del gobierno donde no hay médicos… solo cabras, excremento de cabras y un gato que ha tomado el gusto a la sangre. Eso no es exageración. La tuberculosis mata a más de mil indios pobres cada día.

Unas de las partes más divertidas del libro ridiculizan al sistema político de India. Hay la corrupción omnipresente de la policía y los funcionarios. También hay la manera en que opera la “izquierda” revisionista, los que se proclaman comunistas pero en realidad no son más que típicos políticos burgueses. El “Gran Socialista” domina la política de Laxmangarh y sus citas están encima del hospital desmoronadizo que no tiene médicos. Cuando los terratenientes se hartan de la cantidad de sobornos que tienen que ofrecer al “Gran Socialista”, deciden formar su propio partido político: el Frente Social Progresista de Toda India (Facción Leninista). Balram nunca ha visto una urna de votación, pero ha votado en cada elección del país. Una maestra le inventó una fecha de nacimiento para poder vender su voto. Hasta los oprimidos se entusiasman con la agitación electoral, “como eunucos que discuten la Kama Sutra”. De vez en cuando, uno se deja llevar tanto que trata de votar, y termina severamente golpeado, o usualmente algo peor.

Esta región de India – “la Oscuridad”—se contrasta con “la Luz”, los sofisticados destinos urbanos de la costa, adonde va el narrador. Balram escribe: “Antiguamente había mil castas y mil destinos en India. En estos tiempos solo hay dos castas: los hombres de panza grande y los de panza chica, y solo dos destinos: comer o ser comido”.

El gallinero

Balram deja Laxmangarh para ser el chofer de un hombre rico, el hijo de un terrateniente de la aldea. Como niño en la aldea, imaginaba que eso sería la mejor vida posible: ser sirviente de alguien, con un uniforme guapo, comida diaria y salario mensual. Ahora en la ciudad, y aún más después de acompañar a su patrón a un suburbio de Delhi, se ve enfrentado a cosas que ni siquiera pudiera imaginar en el campo.

the-white-tigerA medida que Balram se acerca a “la Luz”, su alrededor es más sombrío. Este es un mundo en que los pobres se apiñan alrededor de fogatas que queman plástico, mientras “sus amos” van de compras en centros comerciales hechos de vidrio a las cuales se les prohíbe la entrada al sirviente. Un mundo en que los indigentes sin casa comparten la calle con los trabajadores de los centros de llamadas de las grandes corporaciones estadounidenses, y en que los complejos de departamentos de los ricos tienen extensos complejos subterráneos de sucias habitaciones hacinadas para los sirvientes. Un mundo en que se puede encarcelar al sirviente por los delitos de los ricos y poderosos.

Balram llega a reconocer que no es uno de los ricos, que es uno de los “comidos”. Quiere ser parte del mundo de los ricos y solo hay una manera de hacerlo: comer a otro.

Aquí Balram se enfrenta a una de las metáforas centrales del libro: el gallinero. “Vete al viejo Delhi… y mira como tienen a las gallinas en el mercado. Cientos de gallinas pálidas y gallos de colores brillantes, todos apretujados en jaulas de malla de alambre… Los aves de corral ven los órganos vitales de sus hermanos esparcidos por alrededor. Saben que próximamente les tocará. Pero no se rebelan. No tratan de escapar del gallinero. Es lo mismo con los seres humanos en este país”. El gallinero es una forma de describir las relaciones sociales, la cultura, las leyes, los tribunales y al último, la violencia que ata a los pobres a un sistema opresivo.

(fotos: Flickr Texto: revcom Editorial: Miscelánea)
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PRÓXIMA LECTURA:

RICARDO MENÉNDEZ SALMÓN, EL CORRECTOR

Además comentaremos la obra con el autor en el instituto con los alumnos y en CajaRioja con alumnos y padres los días 19 y 20 de mayo.

¡Anímate a leerla!