Hace un milenio más o menos, en el siglo IX, el pueblo maya predijo el fin del mundo para el día 21 de Diciembre de 2012. Sin embargo, este es un mundo incompleto, con cosas por hacer, récords por romper y vidas por pasar. Ese día no será el último. Y voy a explicar por qué.

Es imposible que se vaya a acabar el mundo. Es así. No sirve vuelta de hoja. Son demasiadas cosas sin terminar. Yo, por ejemplo, todavía soy un niño, y tengo aún que dejar mi huella en el mundo. Me queda mucho por reír, por llorar, por disfrutar, por viajar, y, en general, por vivir. Y pasa lo mismo con todo. En deportes, todo son marcas y números, que tienen que seguir rompiéndose eternamente, pues esa es la esencia del deporte. Ya tuvo su tiempo el Hijo del Viento, Carl Lewis, y ahora El Relámpago Bolt esta batiéndolo todo, y queremos que haya Rayos, Trenes y Guepardos que lo rompan todo otra vez. En fútbol, España acaba de hacer un imposible, enlazando Eurocopa-Mundial-Eurocopa, la triple corona, pero queremos más, y para eso hace falta más tiempo. Deportes a parte, el mundo ahora pasa por una mala racha. Y para levantar cabeza, hace falta tiempo. Y si se acaba el mundo, no hay tiempo… Son demasiadas cosas… George R. R. Martin no ha terminado la saga Canción de Hielo y Fuego, el hombre no ha llegado aún a Marte, tan sólo ha salido a cartelera una de las tres películas de Los Juegos Del Hambre, el fenómeno musical ARTPOP propuesto por Lady Gaga ni si quiera ha salido a la venta… Son tantas cosas… Y las redes sociales están de acuerdo: en Twitter, hay tweets como: “¿El fin del mundo? ¡¡Aquí no se muere nadie hasta que yo no vaya al concierto de Coldplay!!” o “¿Pero los mayas no se han enterado de que Sinsajo parte dos está programado para 2013?”…

Cada día, cuando me levanto, hago una foto del amanecer. Así, en mi cámara de fotos, tengo las cosas más bonitas de cada día. Y qué pasa, ¿que el veintidós de diciembre de 2012 no tiene derecho a tener un amanecer tan bonito como el del veintiuno? No es justo.

En definitiva, que o porque esta semana no viene bien, o porque hay cosas por hacer, al mundo le queda cuerda para seguir un rato buscando el sol. El Apocalipsis sólo viene bien los lunes por la mañana. Es así. No sirve vuelta de hoja.

(foto:mundofotos.net)