Día de “expresión escrita”; no sabemos el tema. Será una descripción y, sin ninguna preparación,  en poco más de media hora surge… “Una puesta de sol”, de Sara.

Aquí va la el texto, ¡que os guste!

Desde la colina se nota la fresca brisa del amanecer, los edificios empezaban a iluminarse y a marcarse sobre las llanuras y sobre las calles de la ciudad. El sol radiaba en hermosura y brillaba con su cálido color anaranjado. En el cielo todos los colores quedaban difuminados: de bellos rosas en el contorno de las montañas, a cálidos naranjas y fríos azules que rodeaban al sol.

En la brisa se empezaba a notar el olor de las flores y se comenzaban a oír los dulces trinos de los pájaros que indican el nuevo día.

Sobre el lago se calcaba la imagen de nuestra bella estrella solar. Todos los colores del cielo, las pequeñas nubes y las estelas de los aviones se calcaban en el agua.

Me acuerdo perfectamente de la belleza de ese amanecer, ya que los edificios de colores apagados comienzan a brillar a la vez que el dormilón del Sol despertaba y ascendía por el cielo. Todos los animales cantaban y las mariposas revoloteaban de flor en flor buscando alimento. Había muchos colores: difuminados en el cielo, en forma de flores en el suelo, etcétera.

Sin embargo, no todo el mundo puede disfrutar del amanecer, hay que tener mucho tiempo y hay que ser madrugadores. Os aconsejo que al menos una vez al año disfrutéis de esta sensación, la sensación de ver un día nacer.