COMO UNA NOCHE SIN LUNA

Mi vida era como una noche sin luna

antes de encontrarte, muy oscura,

pero al menos había estrellas,

puntos de luz y motivaciones…

Y entonces tú cruzaste como un meteoro.

De pronto, se encendió todo,

todo estuvo lleno de brillantez y belleza.

Cuando te fuiste, cuando el meteoro desapareció

por el horizonte,

todo se volvió negro.

No había cambiado nada,

pero mis ojos habían quedado cegados por la luz.

Ya no podía ver las estrellas,

y nada tenía sentido.

Una parte de mí, tal vez fuera mi subconsciente,

jamás dejó de creer que te seguía importando

que yo viviera o  muriera.

¿DE QUÉ MANERA TE PUEDO EXPLICAR?

¿De qué manera te puedo explicar

esto para que me creas?

No estás dormido, ni muerto.

Estoy aquí y te quiero.

Siempre te he querido y siempre te querré.

Cada segundo de los que estuve lejos

estuve pensando

viendo tu rostro en mi mente.

Cuando te dije que no te quería…

ésa fue la más negra de las blasfemias.

TE QUIERO.