Hace poco tiempo

ella entró en mi vida

o quizás yo en la suya.

En ella pienso todo el día

desde el pronto despertar

hasta el salir de la luna altiva

pienso en sus ojos color mil

y en su dulce mirada fija

al horizonte o al vacío

y en sus pupilas centelleantes vivas

que me sumen en oscuridad

absoluta y reiterativa.

Sólo interrumpida flor

sus centelleos de diva

cuando pienso en esos ojos

siento el amor sin alegría.

Amor, hacia esos ojos color canela

pero por no tenerlos es mi melancolía.