Siguiendo la Rima XIV de Bécquer:

Te vi un punto y flotando ante mis labios

la imagen de tus ojos se marcó

como la mancha oscura orlada en hielo

que flota y ciega si se mira a Dios.

.

Y dondequiera que la vista marcó

torno a ver tus pupilas chispear

más no te encuentro a ti, que es tu mirada

unos ojos, los tuyos, sin igual.

.

De mi alcoba en el ángulo los observo

desasidos, fantásticos, hermosos,

cuando duermo, los siento que se mecen

de par en par brillan lujosos.

.

Yo sé que hay fuegos fatuos en la noche

que llevan al caminante a desvanecer

yo me siento arrastrado por tus ojos

pero dónde me llevan ya ni sé.

.

Según la Rima XXX de Bécquer:

Asomaba una mirada de esperanza

y a mi labio una frase de dolor

habló el orgullo y se creó un canto

y la frase a mis labios inspiró.

Yo voy por un camino, ella también

pero al pensar en nuestros sentimientos

yo digo aún: ¿por qué callé aquel amanecer?

y ella dirá: esto es, lo que siento yo.