Os dejo con reflexiones de Baroja, un siglo después y todavía interesantes:
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Yo he sido siempre un liberal radical, individualista y anarquista. Primero, enemigo de la Iglesia; después, enemigo del Estado; mientras estos dos grandes poderes estén en lucha, partidario del Estado contra la Iglesia; el día que el Estado prepondere, enemigo del Estado”
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Aborrecía las instituciones fundadas con intención de intervenir en la conciencia individual, o de someterla, fueran los que fuesen sus signos: lo mismo los del partido socialista que los de la extrema derecha. Sentía también antipatía profunda por las personas bien situadas dentro de una sociedad organizada burocráticamente y su simpatía por el Anarquismo se fundó en este rasgo de su temperamento. Soñaba con lo imposible: con una sociedad en que los méritos individuales fueran los únicos reconocidos. Y por eso siendo liberal y hasta anarquista de temperamento profesaba el culto a los grandes hombres”.