Desde mi ventana se ve...

En el primer trimestre también hemos trabajado las descripciones. Os dejo con dos de vuestras creaciones, trabajos que merecen la pena. Los requisitos eran los siguientes: utilizar adjetivos referidos a colores, a formas, a estados de ánimo o impresiones, diminutivos y enumeraciones de tres miembros.

Título: DESDE MI VENTANA SE VE…

Estos son algunos de los resultados:

Por CELIA C. (4ºC)

Cuando miro por mi ventana, lo primero que veo es un lago azul cristalino, reflejando el cielo en su agua. El lago tiene forma ovalada ya que hay unas piedrecitas alrededor dándole forma, cuando no estaban las piedrecitas y yo era más pequeña, iba con mis hermanas a bañarme en él, me causa nostalgia verlo cada día desde mi pequeña habitación.

Del lago sale una vereda hacia la gran ciudad. La ciudad se ve colorida desde aquí, llena de rectángulos y cuadrados, es muy fría, me siento sola cuando estoy allí, es tan grande…

A la izquierda del lago hay un árbol frondoso, bastante grande y viejo también. En una de sus ramas hay un nido. En él hay huevos, desde aquí no aprecio cuantos, muchas ramas y un pajarito que quiere aprender a volar.

Arriba, en el cielo, dándole sombra a la ciudad, se ve una única nube perfectamente blanca, pero es muy pequeña, tiene forma de pájaro…quizás sea otro pájaro, estoy dudando sobre ello.

¿Qué es eso? Por la vereda están apareciendo puntitos negros, manchas negras… ¡son ovejas! se acercan a beber agua del lago, ahora que las veo…yo también estoy sedienta.

¡Cuántas ovejas hay! Una oveja, dos ovejas, tres ovejas…

Por ADRIÁN B. (4ºC)

Cuando me asomo por mi ventana veo un gran paisaje con todo tipo de vegetación y animales de todas las clases y colores. Los arbolillos que acaban de crecer son pequeños, con sus ramas marrones, y aún no tienen hojas. Al lado del gran riachuelo azul hay unos arbolazos ya aviejados, con unos nidos redondos que sustentan unos pajarillos que acaban de nacer y esperan a su madre que llega con muchos colores azules y amarillos a darles gusanillos pequeños a los polluelos.

Al fondo se ve una iglesia con un tejado triangular alto y unas paredes rectangulares en las que los ventanales con sus mosaicos de color amarillo, rojo, azul y verde le dan mucha luminosidad. Alrededor se ven unos prados grandes con trigo donde todos los años los agricultores van a cosecharlo.

A mí me gusta mucho mirar por mi ventana porque me gusta lo que hay y espero que no cambie.

(foto: flickr)