(Para Bach)

Sigue la pista de cada subordinada: hay tres causales, dos de tiempo, tres de lugar, cinco concesivas, dos de modo, seis consecutivas, tres comparativas, siete condicionales y una final.

-Ana se cayó porque llevaba zapatos muy grandes.
-Cuando termine esta novela te la presto.
-Coloca las zapatillas donde te he dicho.
-No subas la valla, que te vas a caer.
-Aunque grites, no te harán caso.
-Lloraba como si lo estuvieran matando.
-Llovió tanto que se desbordó el río.
-Llegará, así es que lo espero.
-Este portero es más eficiente que el anterior.
-Dormía ya cuando lo llamasteis por teléfono.
-Si yo fuera presidente, no viviría nadie en chabolas.
-A pesar de que llevaba mi carné, me impidieron la entrada.
-Corramos hasta donde está la fuente.
-Dijo tantas mentiras como pelos tiene en la cabeza.
-En el caso de que apruebe, me esperan unas buenas vacaciones.
-Con que sacara un cinco en Física, me conformaba.
-Utiliza el coche siempre y cuando pagues la gasolina.
-Has traído más dinero del que nos hace falta.
-De los gritos que daba los vecinos se asustaron.
-Ha sufrido un accidente, de modo que tiene una pierna escayolada.
-Es tan simpático que todo el mundo lo adora.
-A menos que colaboréis todos, no terminaremos a tiempo.
-Con tal de que cierres la boca, te compraré el chandal.
-Está arreglado el coche, si bien todavía hace ruidos.
-Por más que te lo advertí, metiste la pata.
-Le dijo tales barbaridades que nos dejó boquiabiertos.
-Aún tienes tiempo; desayuna, pues.
-Protesta cuando debía callarse.
-¿Colocaste el carrete en la máquina según te dije?
-Aquí es donde aparco siempre el coche.
-De haber hecho puetne, hubiera ido a Valencia.
-Te doy ya el libro para que te lo leas con tiempo.

(fuente: Guillermo Hernández, Análisis gramatical, Ed.Sgel)