Por su interés al tratar el tema filosófico propongo este fragmento de El árbol de la ciencia de Pío Baroja para hacer un comentario:

“…¿Conoces el Leviatán de Hobbes? Yo te lo prestaré si quieres.

-No; ¿para qué? Después de leer a Kant y a Schopenhauer, esos filósofos pesados franceses e ingleses dan la impresión de carros pesados que marchan chirriando y levantando polvo.

-Sí, quizá sean menos ágiles en pensamiento que los alemanes, pero, en cambio, no te alejan de la vida.

-¿Y qué? Uno tiene la angustia, la desesperación de no saber qué hacer con la vida, de no tener un plan, de encontrarse perdido, sin brújula, sin luz a donde dirigirse. ¿Qué se hace con la vida? ¿Qué dirección se le da?…”