Bueno os veo con temas serios así que voy a poner un fragmento del capítulo de El pequeño Nicolás, en donde habla de cómo se siente él y sus amigos al tener que entregarles las notas a su padres. Es un libro que leí muchas veces siendo pequeña y que sigo considerando mi favorito, porque cuando lo lees te diviertes y dejas las preocupaciones a un lado….espero que os guste:

[…..Nosotros estabamos bastante jorobados,porque los boletines han de firmarlos los padres y no siempre resulta divertido. Entonces cuando la campana sonó, en vez de correr todos hacia la puerta, de atropellarnos, de empujarnos y de tirarnos las carteras a la cabeza como solemos hacer, salimos muy despacito, sin decir nada. Incluso la maestra parecía triste. La verdad es que este trimestre hicimos un poco el payaso y además Godofredo no habría debido tirar el tintero al suelo encima de Joaquín que se había caído haciendo muecas porque Eudes le había dado un puñetazo en la nariz cuando era Rufo quien le había tirado del pelo a Eudes. Por la calle no andábamos muy deprisa arrastrando los pies […] Cuando llegamos a la esquina, Clotario se marchó llorando, Alcestes comiendo y Rufo pitando muy bajito en su silbato. Yo me quedé solo con Eudes.

– Si tienes miedo de volver a tu casa, es muy fácil, vente a la mía y te quedas a dormir conmigo.

Es un buen compañero. Nos marchamos juntos y me explicaba cómo miraba a su padre a los ojos para que le firmara el boletín sin más. Pero cuanto más nos acercábamos a casa de Eudes menos hablaba. Cuando nos encontramos ante la puerta de casa ya no decía nada. Nos quedamos allí un momento y después dije a Eudes:

-¿Qué?, ¿entramos?

Eudes se rascó la cabeza y después me dijo:

-Espérame un momentito. Volveré a buscarte.

Y después Eudes entró en su casa. Había dejado la puerta entornada y entonces oí una bofetada y una voz gruesa que decía:

-¡A la cama sin postre, pequeño inútil!- y Eudes lloraba.

Creo que en lo que respecta a los ojos de su papá ,Eudes no debió de mirar muy bien……]

Pequeño Nicolás