Vuelvo a publicar uno de mis escritos, esta vez va dirigido a mi bisabuelo, que murió hace 6 años, tal día como ayer 8 de febrero. Esta carta se la escribí hace unos dos años pero cada vez que la leo me trae los mismos recuerdos que entonces, espero que os guste.

Desde mi corazón hasta tus manos

Era un viernes por la tarde cuando todo esto pasó, yo estaba intranquila porque no me llegaban noticias de nada y ya era un poco tarde.El día no era el mejor, pues veníais de despedir a un ser querido que nos había abandonado la tarde anterior pero es el que eligieron para ti, bueno en realidad para eso ningún día es bueno, es cierto pero yo no podía hacer nada contra ese poder.La situación ya estaba orientada a ese final, sin embargo nadie lo quería, ni siquiera en broma. El día en el que caíste enfermo se me hundió el mundo aunque yo tenía la esperanza de que salieras de ese simple catarro que acabó siendo la causa de la mayor pérdida que he sufrido en toda mi vida.El médico te decía que no era preocupante que todo se pasaría y en parte tenía razón porque en parte se fue pero luego volvió.No te puedes imaginar la de tardes que me he pasado pensando en ti y la de cosas que te he dedicado. Recuerdo como si fuera ayer aquel ocho de febrero alrededor de las tres de la tarde cuando recibí la noticia de tu muerte, me derrumbé, me quería morir, no soportaba la pérdida del que hasta entonces había sido mi guía en esta vida, ahora, al escribir estas líneas tu imagen me viene a la mente, tus historias a la memoria pero sobretodo tu cariño y amor al corazón. Los ojos los tengo llenos de lágrimas y las manos me tiemblan al hablarte como si todavía estuvieras aquí.Quiero que vuelas, quiero volver a tenerte a mi lado para que me cuentes todo aquello que no pudiste contarme entonces y volvamos a tomarnos esos chocolates con churros en esas tardes de invierno que pasábamos al lado de la estufa de leña y que se pasaban rapidísimas escuchando tus experiencias de la vida, que no eran pocas.Por ahora yo me despido hasta la próxima vez que volvamos a tener una charla como esta y te pueda contar más alegría y más cosas de las que tú te puedas sentir orgulloso.Estate atento y escucha una voz que te llega desde aquí abajo y que no duda en chillar a los cuatro vientos que Te quiero mucho.

De una persona que todavía te recuerda y que siempre lo hará.

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