He aquí la segunda parte de la obra, esta vez relativa a las ninfas. Aunque aparezca como segunda, realmente la escribí en primer lugar pero… bueno,es una historia muy larga. Quizá cuando me dé la venada os la explique.
De momento, disfrutad de ella: las ninfas


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Enero 22, 2008 a 2:02 pm
besy
Ciertamente, del conjunto de la obra esta es la primera parte que escribí.
La cuestión está en que, cuando la inspiración para comenzar la obra me llegó (por mediación de Patry), la idea original era que tratase sobre las Musas. Pero seamos serios, las Musas eran 9, y eso es meter mucha peña en el escenario, que si bien meterlas no es dificil, lo complicado es sacarlas, que parece que salen de escena con cuentagotas. Así que la escribí sobre las ninfas, que también eran muy graciosas, y Eurídice,Enone, Eco y demás peña daban para mucho.
Pero, una vez concluida esta breve escena, una compañera de clase, Alexia, que se la había leído, me pidió encarecidamente que la continuáse, así que retomé la idea original y la escribí sobre las Musas. Simplemente escribí una especie de puente para poder unificarlas las dos… y el día que acabé la historia de Clío, Erato, Polimnia, Terpsícore y el resto de la familia… comencé una tercera parte sobre la metamorfosis de Ío (para más información, consultad a Ovidio).
Y, aún a pesar de recién haber terminado esta tercera parte, esa misma noche comencé “El amor no trae más que problemas II”, que para nada se asemeja a su antecesora, salvo en que sale también Eco y Mnemosine. Esta segunda obra es mucho más trágica y seria, y se centra más en las desventuras de los mortales. Todavía está inconclusa, me queda la mitad, y de momento sólo me voy por el lamento de Medea. Pero lo cierto es que está siendo un reto escribirla.
Así que tengo claro algo: 1 de 2: o las Musas me quieren mucho, o definitavemnte me odian.