Ángel González perteneció a la Generación de los años cincuenta. Los primeros libros poéticos de esta generación surgen alrededor de 1955: A modo de esperanza (Valente, 1955), El retorno (J.A.Goytisolo, 1955), Áspero mundo (A.González, 1956), Metropolitano (C.Barral, 1957) …
Aunque existen divergencias y opciones personales distintas entre estos poetas (hermetismo de Barral, admiración de F.Grande por Vallejo, intimismo de C.Rodríguez), estamos ante un movimiento de cierto carácter colectivo que proporcionaron tintes especiales al medio siglo.
Les afectó la polémica sobre la función de la poesía: poesía social o poesía como comunicación o conocimiento, dos aspectos distintos pero unidos en la práctica poética del momento. En general, la poesía social se constituye en la posguerra como un arte de urgencia que se ve motivado por la situación sociopolítica del país, a cuya transformación quieres contribuir denunciando las injusticias. Otras veces no se denuncia sino que se narra lo cotidiano.
Lo que sí se hace es enraizar la poesía con los problemas del hombre de la época. Dice A.González:
“Yo sigo teniendo fe en esa poesía crítica que sitúe al hombre en el contexto de los problemas de su tiempo, y que represente una toma de posición respecto a esos problemas”.
Como consecuencia de ello se adopta un tono narrativo, se eliminan los elementos imaginativos y se elige la sencillez léxica.
-Actividad: selecciona algún poema de Ángel González que te guste donde se aprecie este prosaísmo, esta “estética de la pobreza” que han llamado algunos críticos.


10 comments
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Enero 26, 2008 a 7:49 pm
conlaspalabras
Os dejo un fragmento como ejemplo de la poesía sobre lo cotidiano. Es de A.F.Molina, “Reflexiones sobre un hombre honrado”:
Mayo 18, 2008 a 5:40 pm
Cristina Ladrón (crisladpe)
Estética de pobreza en Ángel González:
ENTONCES
Entonces,
en los atardeceres de verano,
el viento
traía desde el campo hasta mi calle
un inestable olor a establo.
Y a hierba susurrante como el río
que entraba con su canto y con su aroma
en las riberas pálidas del sueño.
Ecos remotos,
sones desprendidos
de aquel rumor,
hilos de una esperanza
poco a poco deshecha,
se apagan dulcemente en la distancia:
ya ayer va susurrante como un río
llevando lo soñado aguas abajo,
hacia la blanca orilla del olvido.
Mayo 18, 2008 a 6:21 pm
Cristina Adame (adame8)
En este poema que he elegido se aprecia el prosaísmo en casi todo el poema, pero donde más se nota esta estética de la pobreza es en los versos del 1 al 13.
EL DERROTADO
Atrás quedaron los escombros:
humeantes pedazos de tu casa,
veranos incendiados, sangre seca
sobre la que se ceba -último buitre-
el viento.
Tú emprendes viaje hacia adelante, hacia
el tiempo bien llamado porvenir.
Porque ninguna tierra
posees,
porque ninguna patria
es ni será jamás la tuya,
porque en ningún país
puede arraigar tu corazón deshabitado.
Nunca -y es tan sencillo-
podrás abrir una cancela
y decir, nada más: “buen día,
madre”.
Aunque efectivamente el día sea bueno,
haya trigo en las eras
y los árboles
extiendan hacia ti sus fatigadas
ramas, ofreciéndote
frutos o sombra para que descanses.
Mayo 18, 2008 a 6:37 pm
Blanca (blancabsh)
Con una gran sencillez léxica representa la realidad del mundo de guerra y las consecuencias de la posguerra mezclada con sus sentimientos. En ella se ve claramente el papel de la poesía en una sociedad tan resquebrajada.
CIUDAD CERO
Una revolución.
Luego una guerra.
En aquellos dos años -que eran
la quinta parte de toda mi vida-,
yo había experimentado sensaciones distintas.
Imaginé más tarde
lo que es la lucha en calidad de hombre.
Pero como al niño,
la guerra, para mí, era tan sólo:
suspensión de las clases escolares,
Isabelita en bragas en el sótano,
cementerios de coches, pisos
abandonados, hambre indefinible,
sangre descubierta
en la tierra o las losas de la calle,
un terror que duraba
lo que el frágil rumor de los cristales
después de la explosión,
y el casi incomprensible
dolor de los adultos,
sus lágrimas, su miedo,
su ira sofocada,
que, por algún resquicio,
entraban en mi alma
para desvanecerse luego, pronto,
ante uno de los muchos
prodigios cotidianos: el hallazgo
de una bala aún caliente
el incendio
de un edificio próximo,
los restos de un saqueo
-papeles y retratos
en medio de la calle…
Todo pasó,
todo es borroso ahora, todo
menos eso que apenas percibía
en aquel tiempo
y que, años más tarde,
resurgió en mi interior, ya para siempre:
este miedo difuso,
esta ira repentina,
estas imprevisibles
y verdaderas ganas de llorar.
Mayo 18, 2008 a 6:54 pm
Patricia (patricia2619)
PALABRA MUERTA, REALIDAD PERDIDA
Mi memoria conserva apenas solo
el eco vacilante de su alta melodía:
lamento de metal, rumor de alambre,
voz de junco, también
latido, vena.
Recuerdo claramente su erre temblorosa,
su estremecida erre suspendida
sobre un abismo de silencio y ámbar,
desprendiéndose casi
de la música oscura que por detrás la asía,
defendiéndose apenas
del cálido misterio que la alzaba en el aire
creando un solo cuerpo de luz y de belleza.
Luminosa y precisa,
yo la sentía en mi ser profundamente,
sabía su sentido,
descifraba sin llanto su mensaje,
porque acaso ella fuese
-o sin acaso: cierto-
la única palabra irrefenable
que mi sangre entendía y pronunciaba:
una palabra para estar seguro,
talismán inefable
significando aquello que nombraba.
Como un perfume que lo explica todo,
como una luz inesperada,
su presencia de viento y melodía
haría los sentidos, golpeaba
el corazón,
estremecía la carne
con el presentimiento verdadero
de la honda realidad que descubría.
Pronunicarla despacio equivalía
a ver, a amar, a acariciar un cuerpo,
a oler el mar, a oír la primavera,
a morder una fruta de piel dulce.
Todo ocurría así, hasta que un día
la dije bien, y no entendí su cántico.
La grité clara, la repetí dura,
y esperé ávidamente,
y percibí, lejano,
un eco inexplicable, infiel
reflejo
que en vez de iluminar, oscurecía,
que en vez de revelar, cubrió de tierra
la imprecisa nostalgia de su antiguo mensaje.
Cuando un nombre no nombra, y se vacía,
desvanece también, destruye, mata
la realidad que intenta su designio.
Mayo 18, 2008 a 6:55 pm
Esther (con las palabras)
Cito del poema de Patricia:
“Pronunciarla despacio equivalía
a ver, a amar, a acariciar un cuerpo,
a oler el mar, a oír la primavera,
a morder una fruta de piel dulce.”
Mayo 18, 2008 a 7:09 pm
Juan (17juan)
ESTO NO ES NADA
Si tuviésemos la fuerza suficiente
para apretar como es debido un trozo de madera
sólo nos quedaría entre las manos
un poco de tierra.
Y si tuviésemos más fuerza todavía
para presionar con toda la dureza
esa tierra, sólo nos quedaría
entre las manos un poco de agua.
Y si fuese posible aún
oprimir el agua,
ya nos quedaría entre las manos
nada.
Mayo 18, 2008 a 7:20 pm
Saray (saraytomasrodrigo)
MENSAJE A LAS ESTATUAS
Vosotras, piedras
violentamente deformadas,
rotas
por el golpe preciso del cincel,
exhibiréis aún durante siglos
el último perfil que os dejaron:
senos inconmovibles a un suspiro,
firmes
piernas que desconocen la fatiga,
músculos
tensos
en su esfuerzo inútil,
cabelleras que el viento
no despeina,
ojos abiertos que la luz rechazan.
Pero
vuestra arrogancia
inmóvil, vuestra fría
belleza,
la desdeñosa fe del inmutable
gesto, acabarán
un día.
El tiempo es más tenaz.
La tierra espera
por vosotras también.
En ella caeréis por vuestro peso,
seréis,
si no cenizas,
ruinas,
polvo, y vuestra
soñada eternidad será la nada.
Hacia la piedra regresaréis piedra,
indiferente mineral, hundido
escombro,
después de haber vivido el duro, ilustre,
solemne, victorioso, ecuestre sueño
de una gloria erigida a la memoria
de algo también disperso en el olvido.
Mayo 21, 2008 a 11:58 am
..
¡Buen trabajo!
Mayo 22, 2008 a 7:40 pm
Esther (con las palabras)
Cierto, es un buen trabajo, hemos leído tanto este curso que era algo inimaginable en clase al comienzo de curso.
¡Y lo hemos disfrutado!